La visión estereográfica
es la combinación de dos imágenes (planas) de un mismo objeto
que se diferencian entre si tan solo en el ángulo de proyección,
de la misma manera que la visión de nuestro ojo izquierdo se diferencia
de la de nuestro ojo derecho en el ángulo de visión. La "fusión"
de estas dos imágenes en nuestro cerebro bajo unas condiciones adecuadas
da lugar a la impresión de una visión tridimensional, una
verdadera percepción virtual en tres dimensiones. ¡Si lo consigues
creerás poder tocar esta molécula!.
Para conseguirlo tienes que sentarte algo separado de la pantalla (aproximadamente a un metro, o la longitud de tu brazo). Hay dos imágenes pero no debes fijarte en ninguna de ellas por separado. Céntrate en un punto entre ambas y procura relajar tu visión (tus músculos oculares). Te puede parecer que tienes la vista perdida, puesta más allá de la pantalla. Como cuando estás mirando algo y te pones a pensar en otra cosa. En ese momento las dos imágenes parecen moverse; empiezan a converger y al final coinciden y se funden en una sola. Sabrás inmediatamente que lo has conseguido. Mantén entonces la vista relajada. Notarás quizá que existen tres imágenes, pero no te preocupes de los laterales: ¡la del centro está en 3-D!.

Espero que te haya gustado la experiencia.
Última modificación 22 Dic 1998
©Pedro Gómez-Romero, 1998
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